Hola, acabo de leer tus palabras y me ha recordado el principio de mi relación. Estoy de acuerdo en devolvérsela una a una, porque mi querida pareja muchas veces carece de empatía y hay que ayudarle sutilmente a que se ponga en los pies del otro.
Fui muy directa: «¿No quieres limpiar? No hay problema. Cuando no deje de acumularse la suciedad y tengan que entrar con excavadora, entonces empezaras a responsabilizarte. Yo, por mi parte, no pienso tocarte ni un calcetín.
Esto es una relación de reciprocidad. O los dos o ninguno. Mas que nada porque los dos estudiamos y estamos en igualdad de condiciones.
PD: No hay más niño de mama. TODOS A UNA.