Pero vaya tía más gilipollas!!! Vete y dale en las narices. Si no vas encima le vas a dar el gusto de creer que lleva razón y «la gorda no puede». Así que vete y enséñale todo lo que puede hacer «la gorda». Madre mía lo que hay que aguantar, de verdad… ?? Que tenga a una persona así trabajando en un centro social es de traca.