Lo primero ánimo, te mando el abrazo que ella no te da.
Llega una época en la que los hijos pensamos que nuestros padres son el enemigo y cuanto más lejos mejor. Intenta hablar con ella, y dejarle los límites claros. Por supuesto si no cumple con sus obligaciones en el Instituto o en casa, deberá perder privilegios: paga, cines, móvil…