Me pasaba igual. Siempre la 44 y me derrumbaba si alguna vez tenía que comprar más talla. De hecho, no lo compraba porque «iba a bajar de peso en breve». He asumido que la talla es solo un número, no me representa, y que tengo que ir cómoda y ponerme lo que me quede bien y me guste, independientemente del numerito que ponga en la etiqueta. Es complicado pero se puede! Mucho ánimo!