Lo que no entiendo muy bien de toda esta historia es que él fuera a la agencia con la idea ya hecha del viaje.
Es decir: si le da miedo el avión, te lo comenta y planteáis opciones ANTES de acudir a la agencia. No se planta allí y decide él solo lo que quiere, sin hablarlo primero ni dar ideas alternativas que os convenzan a ambos.
Por tanto aquí el problema que veo no es solo que el chico tenga miedo a volar, sino que también parece ser bastante marimandón. ‘O se hace todo tal cual digo o nada’. Eso no me parece un planteamiento correcto y menos para un matrimonio.