Es fácil decirte que lo dejes y ya está, pero yo te entiendo perfectamente porque lo he vivido y lo vivo.
Te pregunto, él es consciente después de esos sucesos de que no está bien reaccionar así? Cree que debe trabajarselo? Es consciente de cómo se pone?
Los sucesos de ira son capaces de extrapolar a la persona fuera de sí y llegar al punto de ni saber por qué estaban discutiendo y sólo siguen gritando por frustración y descontrol.
En niños estos sucesos pueden llegar a desvanecimientos y pérdidas de consciencia.
Mi consejo es que hables con él cuando esté tranquilo. Y que cuando tenga el enfado, tranquilamente le respondas que no vas a discutir así, que cuando se calme que venga y habláis.
Ánimo! No todos nacemos sabiendo controlar las emociones y no por ello es motivo de dejarle de lado.
Y si no funciona, hablad con un/a psicóloga/o que os puede dar más estrategias.