Suscribo lo que te dicen las compañeras y añado que:
Mientras tu pareja no se independice, vive bajo el techo de sus padres, ergo, sus normas.
Yo viví en casa de mis padres hasta los 28 y, aunque no me hacían el tercer grado, sí que querían saber quién entraba y quién salía de SU CASA. No me ponían toque de queda pero, mientras dependiera de ellos de alguna forma (económicamente), eran responsables de mí y siempre decían que su casa no era una pensión donde la gente entraba y salía a sus anchas sin dar explicación. Cosa que tenían razón.