Yo me casé hace año y medio y no invité a mi padre; hacía unos meses que el vaso rebosó y corté toda relación con él, aunque debo decir que él tampoco peleó por mantenerme en su vida. Fue doloroso hasta el momento en que tomé la decisión pero una vez tomada, supe que había hecho lo correcto y me sentí muy aliviada.
Mi tía, su única hermana, con la que a rachas se lleva a matar, decidió que estaba siendo injusta y que ella no podía venir a la boda por su hermano, pero sus hijos sí vinieron. Estuvo quien quiso estar y quien debía estar.
Tienes tus razones y ese día debe acompañarte quien te quiere y ha estado a tu lado…. En mi caso, mi madre me llevó al altar y fue precioso porque, junto con mi marido, es la persona más importante de mi vida.
Ánimo, échale de tu vida si solo te hace daño y ten paz. Te lo mereces.
Enhorabuena por la boda.