Lo primero, ¡felicidades por la boda! Yo me casé hace seis meses y mi padre tampoco estuvo en mi boda. A decir verdad, ningún miembro de su familia estuvo. También tuve presiones por parte de algunas personas para que lo invitase, que me iba a arrepentir de no hacerlo decían, que luego llegaría el día y me daría pena no verlo ahí. Te daré un consejo, no te dejes convencer, en esta ocasión tienes que pensar en ti lo primero, en que ese día es TU día y que nadie más que tú y tu futuro marido tiene nada que opinar sobre el. Las personas que decidan acompañarte en ese momento especial, independientemente de a quién invites o no, esas son con las que vas a saber que puedes contar en la vida, en tu día a día. Porque, como le decía yo a quien intentaba convencerme de lo contrario: ¿Para qué quieres a alguien a tu lado en un momento tan bonito, si sabes a ciencia cierta que para lo demás no va a estar? Sería algo artificial…
Mucho ánimo, haz lo que sientas y sobretodo, disfruta de los preparativos, que después el día pasa volando!