Tú no quieres que tu padre esté en la boda, no le invites. Quieres que tu abuela esté? Pues invítala. Si no quiere ir es su problema, no tendrá nada que reprocharte y si antepone a tu padre a ti, pues mira, igual es preferible que no vaya. Aunque eso no tiene por qué cambiar vuestra relación, o al menos trata de que no sea así. Ánimo.