Tu marido tiene un problema, eso seguro, ya que está obsesionado con el sexo ficticio. Pero tú tienes otro problema de dependencia emocional y estás dejando que pase tu vida, dejando tus ganas, ilusiones y autoestima en bandeja de plata para que él haga lo que quiera. Lo más importante es que encuentres fuerzas para separarte de él. Si no puedes sola, te animo a ir a un psicólogo porque te ayudará a darte las herramientas para poder tener esas fuerzas y tomar la decisión.