Triste pero cierto.
Pasa de el completamente.
Respóndele por la mañana con cuatro palabras, sin mal rollo, pero escuetamente.
Si te llama, ponte a jugar a la consola (o el smartphone, lo que sea) y respóndele mientras juegas.
Si te dice que que te pasa, le dices que nada, que no tienes nada que contar y que todos los dias son iguales.
Y así con todo.