Yo pienso que hiciste lo que tenías que hacer. A pesar de que sea una autoridad de la universidad en la que trabajas esto no ha ocurrido en un contexto laboral y de igual modo no le debes nada, has sido respetuosa. Y no me parece mal que hayas cedido a la tentación, de todo se aprende y si no se te puede reconocer en esas fotos, pues chiqui… ¡qué te quiten lo bailao!