A mí me pasaba igual. No sabía gestionar mis relaciones. Me enamoraba de una forma super intensa y obsesiva y de repente un día me despertaba y no podía soportar a la persona que tenía al lado. Me daba un asco que me moría. Y cuando eso pasaba empezaba a buscar a otros hombres y engañar a mis parejas. Al final resultó que tenía trastorno límite de personalidad. Ahora después de varios años y mucha terapia he aprendido a gestionar mis emociones. Llevo mucho tiempo con mi pareja actual y aunque no siempre es fácil, no le cambiaría por nada del mundo.