¡A mí también me pasa!
Y no solo una única vez… Es más, en muchas ocasiones me he cohibido a mí misma y no me he llegado a correr por no tirarme un pedete en la cara del muchacho.
Pero con humor todo se lleva mejor. Ahora siempre me río y la otra persona también suele hacerlo, es algo involuntario y de lo más natural!