Yo como sanitaria, prefiero que me agradezcan mi esfuerzo: votando a partidos que no recorten la sanidad pública, que me respeten en mi trabajo cuando todo esto pase, que no me agredan ni me insulten, que nos apoyen cuando exigimos mejoras laborales y contratos decentes, que no me pongan cartelitos exigiéndome que no vaya a mi casa…
Ahora somos los que estamos al pie de cañón y se anima a que nos den muchos ánimos y nada más, pero la realidad es que nos putean por todos lados.
Haces bien, tus vecinos como muchos han convertido la hora del aplauso en un patio para juzgar y cotillear y darle a las malas lenguas sobre los demás.