Estoy asombrada. Yo he tenido que pedir ayuda a caritas más de una vez. No me averguenza. Estaba en un momento malo y comer hay que comer. Hoy en día, estoy en una situación privilegiada. Nadie diría que alguna vez dormí en un coche, que pedí dinero en la calle o que pedí a caritas, pero No me averguenza! Sali del bache, y me enorgullezco de mi camino porque todo me ha llevado a donde estoy. Así que si necesitáis ayuda de caritas, de cestas de consumo, de repartos de comida… Pedidlo! Que eso no demerita a nadie. Ánimo!!! Hay muchas más cosas que caritas también! Saldréis de esta!