Cariño, entiendo cómo te sientes. Tengo 35 años y al echar la vista atrás veo situaciones parecidas a las que cuentas. ¿En qué se parecen? En que tuve varias relaciones muy desiguales. En las que el nivel de implicación, compromiso y sentimientos no era el mismo. Relaciones en las que yo sufría constantemente por comprobar si él sentía como yo, si me quería o si le gustaba. Que me esforzaba en gustar, y que no hacía o decía cosas por no ser rechazada o no perderle. Relaciones que alargaba y me autoengañaba a pesar de saber en el fondo que algo no iba bien.
Sí los momentos juntos, la intimidad, viste que él también… Pero en el fondo sabes que no.
A día de hoy, te digo, que tras una terapia psicológica que me ha salvado la vida, he aprendido a vincularme con los hombres y resto de personas de mi vida. Veo donde me situaba anteriormente en las relaciones y entiendo que era yo misma la que me hacía infeliz.
La historia se te va a seguir repitiendo si no das un paso adelante, y te conoces a ti misma y entiendes de dónde te vienen estas cosas. Es un viaje emocionante, hacia dentro. Una apuesta por quererse. Y te aseguro que ahí ya nunca más te sentirás sola estando con alguien. Ya no atraerás a ese tipo de chicos y tampoco te atraerán a ti. De repente, ya no te servirán esas historias, y verás que cuando te quieres a ti misma, todo a tu alrededor se vuelve más amable, y las relaciones no duelen. Es un aprendizaje brutal que te recomiendo.
Tú ahora crees que has sido tú o ha sido él que es blablabla… Pero te digo que esto que te ha pasado viene de un punto muy profundo tuyo, muy inconsciente y que necesitas conocer. De él no hablo, porque también lógicamente tiene pendiente hacerse su trabajito personal, pero cada unx nos tenemos que responsabilizar de nuestra parte y te toca entender qué papel has jugado tú ahí.
¡Ánimo cielo! Y a por la felicidad y el empoderamiento.