Hasta los 15 años viví en el campo, había más casas y demás, pero para todo tenía que coger el bus (que pasaba cada hora y con suerte). Mi experiencia es que no lo volvería a repetir en la vida. Tenía mucho terreno, cogía la bici y me perdía y eso me gustaba pero las desventajas eran muchas. Siempre tenía que coger el bus para ir al colegio y luego al insti y solo hay uno por la mañana y otro al volver, si perdías uno era una faena. Estaba alejada de todas mis amigas que vivían en el pueblo, estaba a 8 minutos en coche pero para mi era practicamente imposible tener vida social fuera del instituto (mi padre no era mucho de querer llevarme y recogerme los findes así que me tenía que aguantar). Que tenía amigas donde vivía, pues más o menos, pero el círculo era muy reducido y de mi edad ninguna. Hasta que no me mudé no empecé a tener una adolescencia normal, como la de mis amigas. Yo esas urbanizaciones la veo para personas mayores, que no tienen que trabajar, a modo de jubilación pero para gente joven y que le guste salir, pues como que no. Y a tus futuros hijos les haces la putada del aislamiento salvo que estés dispuesta a llevarlos y traerlos cada vez que tengan que hacer un trabajo, salir, ir al cine…