Yo te creo. La gente tiende a criticar el cuerpo de las personas delgadas como si eso fuera válido, pero si se dijeran los mismos comentarios a una persona gorda se armaría la de Dios.
Yo optaría por hacerles el mismo comentario a la inversa, con naturalidad e indiferencia.
«Joder qué asco das, pareces un esqueleto»
«Pues anda que tú, que pareces una morsa… »
«Ya has dejado de comer para adelgazar? » «Pues parece que tú no paras que sigues engordando».
Y cosas así.
Pasarás a ser la hija de puta del barrio, pero al menos tendrán motivos para criticarte y sinceramente, te libras de unas «amigas» de mierda.