No te quedes con la espinita y ponle el nombre que siempre has querido. Yo soñaba con ponerle a mí hija un nombre y mi cuñada también me lo «quito» cuando ella tenía otras opciones en mente. No fue capaz de decírmelo a la cara, se lo dijo a mi marido por Whatsapp. Me enfadé y es algo que aún me jode sinceramente.