Mi hermana estaba entre Jana y Julia para su primera hija. Un día comenté así medio en broma que se quedara con Jana, que Julia me encantaba a mi para una hija. Dos días después nos confirmó que se llamaría Jana. Tampoco me hubiera enfadado si le hubiera puesto Julia, es mi sobrina y mi ojito derecho, pero siempre he agradecido el detalle de «cedermelo»