Me pasó algo muy similar a tu edad, «amigos» incluidos. Todos sabían que yo estaba fatal pero nadie me tendió la mano. No es cuestión de «meterse en el marrón» o «elegir bandos» como dicen algunos, es estar ahí para una amiga que está mal, independientemente del motivo. Yo ahora tengo 29, y me puedo reir de lo mal que estuve, porque el primer amor de la adolescencia desde mi punto actual en la vida es una risa, y los amores venideros van a ser más maduros y potentes, aun que menos mágicos e inocentes, pero la vida es así. Yo no me arrepiento de haberme alejado de esa gente y haberme buscado amigos nuevos, dolió en su momento, pero los amigos de verdad (al igual que parejas o familia) deberían estar también en las malas, no solo las buenas, y si deciden pasar de las malas en mi opinión no valen tanto como creemos y a la larga nos hacen un favor.