No eres la única creo. Nunca me hizo mucha gracia, pero desde que vi el documental “Hot Girls Wanted” que está en Neftlix, que habla del porno amateur menos aún. Con decirte que tuve que parar en mitad del documental de las náuseas que me dieron por una práctica que relataban. Y no me convence tampoco la idea de un porno “ético” o feminista, porque la base sigue siendo la misma: porno. Es horrible cuando te pones a pensar en el trasfondo de esas actrices que muchas veces son engañadas para hacer escenas o que muchas veces son vídeos que se suben sin consentimiento (véase el triste caso de Verónica de Iveco), para mí se refuerza la idea de que somos objetos penetrables con el único fin de satisfacer y no pienso apoyar ese pensamiento.