Ni por la mayor de las razones permitiría que alguien me llamara insultara. Mucho menos mi pareja, y muchísimo menos por esa tontería.
Las pocas veces que haya podido escuchar a mi pareja hablar en ese tono (“ése es un puto sinvergüenza” o cosas así) ha sido a alguien realmente deleznable que hasta pueda ir a la cárcel por lo que ha hecho.
Rodéate de gente respetuosa (una buena pista para saber cómo te tratará es ver cómo trata a los demás, sobre todo a sus padres y a los desconocidos).