Hola hermana!
no sabes cómo te entiendo. Amo a los animales y no entiendo ni vida sin ellos.
De niña tuve una gata que mis padres hicieron desaparecer un verano, era mi mejor amiga y hoy, con 36 años aún la recuerdo.
Desde hace dos años, ya independizada, una golfilla se metió en los bajos de mi coche y desde entonces he recuperado la compañía gatuna.
No concibo mi vida sin ella y en las ocasiones que he pensado en mudarme, ha sido todo ansiedad por encontrar un buen sitio para ella. Que dicho sea de paso no es fácil en España porque nadie acepta mascotas.
Te acompaño en el sentimiento y abrazo tu dolor.
Tu perrita siempre estará contigo, ángel guardiana de tus sueños.