Pues mira, yo creo que hay que tratar de ser lo más objetiva que puedas. No se trata de aceptarte tal como eres en todo, sino como dicen en Alcohólicos Anónimos, aceptar lo que no puedes cambiar, cambiar lo que puedes (y quieres, claro) y saber diferenciar ambas cosas. Por ejemplo, si yo soy vaga y no me gusta serlo, ¿tengo que aceptarlo o intentar mejorar? En tu caso, si te ves genial, pues estupendo. No vas a cambiar algo tuyo que te gusta y no hace mal a nadie por complacer a los demás. Por ejemplo yo soy muy blanca y siempre hay alguien que me viene con el rollo de que bronceada estaría mejor. Pues mira, yo estoy contenta así y los demás que se preocupen de su vida. Si tú estás feliz perfecto, y si un día te apetece adelgazar que sea porque tú quieres, no por los demás.