No se puede arrancar una confesión a nadie ni obligar a que sea sincero. A veces tenemos que aceptar la incertidumbre y guiarnos por nuestro instinto o acciones del otro. Creo que te estas engañando y sufriendo por algo que sabes. Ya sabes lo que dicen, cuando el río suena agua lleva. Pero solo tú puedes darte cuenta de eso.