Tienes que ir al médico. A mí me pasaba lo mismo, estuve varios meses igual que tú. ¿Sabes qué resultó ser? Estrés. Empecé a comer mejor, a hacer ejercicio físico y a aprender a gestionar situaciones de estrés (esto último es lo más complicado y requiere de mucho esfuerzo, autoconocimiento y perspectiva). He mejorado muchísimo, ya no tengo reflujo y mi tránsito intestinal se ha regulado muy bien.
Con esto solo quiero decirte que ponerse en lo peor no sirve para nada. Yo llegué a pensar que estaba embarazada y todo, a pesar de llevar el anticonceptivo a rajatabla. Tanto estrés innecesario me comí tan solo por retrasar la visita al médico por miedo. No vale la pena pasarlo mal por la incertidumbre, de verdad.