A veces, por varias razones nos enganchamos a este tipo de historias. Nuestra cabeza dice «esto no es bueno», las personas que nos quieren dicen «no te conviene» pero no podemos reprimir el impulso de seguir buscándole, intentando que todo mejore. Nos empeñamos en creer que es posible. Por un lado, te mantiene distraída a ratos mientras haces(o aplazas…) el duelo por la ruptura con tu ex. Por otro, tiene el componente emocionante, «adrenalínico» y super adictivo, de no saber nunca que va a pasar con él. Es un «objetivo» por el que luchar, una meta que ocupa tu mente en el día a día, y en la noche. El premio, no parece nada desdeñable: que un gilipollas deje de serlo, ni más ni menos! Sexo del bueno, en cuanto el chico se relaje y aprenda a ser más generoso, y menos arrogante (Culparte a ti! OMG!…). Bueno, dicen que nada es imposible, pero, vale la pena?
Por lo que dices, él también tiene un duelo pendiente, y seguramente no está listo para nada serio con nadie.
La tristeza nos da mucho miedo y la evitamos, pero a veces es necesario darnos un tiempo para asimilar lo que nos ha pasado.
Decir que lo mejor sería que te apartases de esta relación o lo que sea, es muy fácil. Pero es algo muy complicado de llevar a la práctica. Sólo te digo que tengas en cuenta que cuanto más invertimos en algo, cuantos más esfuerzos, más energías, más ilusión…más necesitamos quedarnos ahí, esperando recuperar lo invertido. Es decir, cuanto más luches por hacer que esta historia de entrada tan difícil, funcione, más te irás enganchando y obsesionando.
Muchos ánimos hagas lo que hagas.