Para Maripili, la autora del post y la que creen que se puede estar obesa y más sana que una lechuga:
La obesidad durante el embarazo aumenta el riesgo de distintas complicaciones del embarazo, entre las cuales se incluyen las siguientes:
El riesgo de abortos espontáneos, nacimiento de fetos muertos y abortos espontáneos recurrentes
Diabetes gestacional
Una complicación del embarazo caracterizada por presión arterial alta y signos de daños en otro sistema de órganos, a menudo los riñones (preeclampsia)
Disfunción cardíaca
Apnea del sueño
Dificultad en el parto vaginal
La necesidad de una cesárea y el riesgo de las complicaciones que esta conlleva, como infecciones en la herida.
La obesidad durante el embarazo puede producir varios problemas de salud para el bebé, entre ellos:
Ser considerablemente más grande que el promedio (macrosomía fetal) y con más grasa corporal que la normal, lo que aumenta el riesgo de síndrome metabólico y obesidad infantil
Tener defectos de nacimiento, sumado a la obesidad, hace que sea más difícil detectar estas enfermedades con ultrasonido.