En primer lugar, mis respetos y agradecimiento para ti y todas las personas que os habéis dejado la piel por cuidar de los demás, durante la pandemia y siempre. Y ahora es cuando me vais a lapidar. Está claro que tienes una formación y entrega que ojalá tuvieran todos los profesionales pero hay algo en tu texto que me chirría mucho: ninguno de tus compañeros tiene suficiente formación, ni interés, ni entrega, no atienden bien a los pacientes, tienes rifirrafes con no se cuantos, contratan médicos sin formación ni acreditación…A tus nuevos compañeros les dices que te fuiste porque no estabas bien pero que «todo el mundo se conoce», por tanto deduzco que hacen comentarios sobre ti. No se, perdóname si me equivoco pero aquí hay algo más que no estás contando. No pongo en duda que tu despido haya sido improcedente y por supuesto debemos exigir las mejores condiciones para nuestros sanitarios pero hay algo en tu historia que no me cuadra. Cuando todo se reduce a que los demás son unos inútiles y todo lo he te pasa es por envidia, manía, etc…raro. Aún así, te deseo suerte y que te salga todo bien