Hay amiga… Cuánto te entiendo! El mundo está lleno de padres y madres que no querían serlo y amargan la vida a sus hijxs. Mi padre es una joyita también, además de manioulador, alcohólico y drogadicto. Sé que nada que te diga te va a consolar, pero si algo he aprendido con los años es que, como hijas de personas así, disfrutamos más de las cosas buenas y vivimos lo que otros ven como un drama de una manera más liviana, más daño del que nos han hecho en casa no nos van a poder hacer fuera.
A las que la criticáis, primero un poquito de comprensión lectora, que aunque no especificase estaba claro que era mentira lo de la operación. Y, segundo, antes de juzgar a alguien primero tendríais que llevar sus zapatos. No sabéis lo que es que la persona que más daño te haya hecho en toda tu vida sea la misma que te dio la vida. Aunque nunca se lo haya dicho, no sabéis las veces que he deseado que mi padre muriese (y lo mal que te sientes con solo pensarlo) porque llega un momento en el que asumes que no vas a descansar hasta que esa persona no esté en tu vida y, os aseguro, que apartarlas por mucho que quieras, es tremendamente complicado.
Así que nada bonita, que te entiendo. El único consejo que te puedo dar es que trabajes el odio y el rencor, yo llevo años haciéndolo con mi psicóloga porque antes era una persona muy rabiosa e iracunda, que perdía los papeles como lo hiciste tú. La ira y la tristeza son dos caras de la misma moneda, cuando te has llevado tantos palos que ya no quieres ni puedes permitirte sentirte tan triste, aflora la más absoluta rabia y, a quien más daña, es a ti misma. Un abrazo lleno de fuerza y ánimo bella.