Es una pena que la gente se burlara. Y cierto que las espectativas de salir de la cuarentena más empaticos no se está dando. Pero también “la nueva normalidad” y el acercamiento social con gente desconocida es complicado. Entiendo que en tu caso ni hicieron el amago de ayudar. Pero yo he visto de cerca dos caídas una de un adulto y me dijo “no me ayudes, tranquila”. Y otra de un niño y los padres salieron corriendo y también gritaron “no lo toquen, aquí estamos”. Así qué la cosas pintará rara un tiempo.