El problema es que seguís viendo las bodas como algo unilateral, no te casas contigo misma, te casas con otra persona y cada uno debería sentirse lo más cómodo posible. Tú no quieres que él lleve un polo pero tampoco aceptarías que él te diga como ir a la boda, tú quieres tener la boda de tus sueños pero él no puede tener la suya porque no coincide con la tuya. las bodas están idealizadas, es solo un día de tu vida, no va a ser el más importante salvo que tengas las mismas aspiraciones que una piedra.
A tu pareja no le hace la ilusión una boda más grande ni gastarse un pastizal…¿no es algo respetable también ya que forma parte de la boda? Haced una boda que os podáis permitir, con el dinero que os regalen podéis cubrir los gastos si el plato no supera los 100 euros. Y sobre todo, una boda que os guste a los dos, no solo a ti.