Huy, estás en una buena, amiga! Digo esto porque acabo de pasar por ahí. En mi caso, también salió mal, como cuentan otras foreras: fueron poco más de cuatro meses los que mantuvo una doble vida que a mí a día de hoy aún no me ha reconocido pero que nunca me ha desmentido (a los cuatro meses de empezar la relación tan particular que teníamos, me dijo que me dejaba por otra…Y atando cabos, pues no vivimos en la misma ciudad ni tenemos a nadie en común, me di cuenta que durante todo ese tiempo estuvo con las dos). Volvió esta cuarentena (muchos meses después de aquello), y el tenía que pensar qué hacía con su novia, con la que ya le iba mal, y qué pasaba conmigo…Confíe en que esta vez las cosas serían diferentes y que tomaría en serio mis sentimientos y mis expectativas. Que me tomaría en serio a mí…Y en cuanto volvió la normalidad, todo estaba, más o menos, como antes.
La gente puede cambiar porque las personas nos equivocamos. Pero sí creo que las circunstancias de tu historia (3 años, por Dios!) no invitan a ser muy optimistas. Con todo, a veces cometemos errores muy gordos…Pero creo que para cambiar necesitamos de una experiencia transformadora que conlleva mucho tiempo. Pregúntate si te ha dado muestras de ese cambio más allá de sus palabras. Pregúntate si es una persona distinta (menos egoísta, menos sinvergüenza) de lo que era.
Entiendo que lo que sientes te lleve a plantearte la segunda oportunidad. Es lo más normal del mundo. Pero sé prudente siempre. Y si se la concedes…Hazte valer, que te demuestre que ahora las cosas son diferentes. Y que tengas toda la suerte del mundo.
Un abrazo!