Hubo un tiempo en el que no me quise nada, ni un poco. Estaba delgada pero tenía muchísimas estrías, celulitis, complejos que me impedían sentirme sexy y me llevaban a compararme con otras mujeres. En ese tiempo el sexo con mi chico era pésimo, mi autoestima estaba bajo mínimos y muchas veces terminé llorando. Hace dos años que me propuse quererme, todos los días me miro en el espejo y me digo lo que me gusta de mi cuerpo, y cada día me quiero más, y el sexo mejoró muchísimo. Quítate todos esos complejos, centrate en sentirte y sentir a tu pareja