Si no te apetece, no te apetece y punto. No tienes que dar más explicaciones. No es algo que le debas a tu novio y tengas que justificar por qué no «cumples con tu obligación», porque no tienes ninguna obligación. Y por favor, por favor, por favor… no te sientas como si la tuvieras.
Tienes todo el derecho a cambiar de opinión, un NO es un NO, aunque antes hubiera habido algún SÍ o QUIZÁS, y no tiene ningún derecho a soltarte un discurso. Si le pica, que se la casque. No eres su muñeca hinchable que está disponible sin rechistar para cuando a él le apetezca «mojar el churro».
Me da la sensación de que buscas esas explicaciones para tí misma, para no sentirte tan mal por no querer tener sexo, pero ¡ es que no tienes que sentirte mal por no querer sexo!. El que se debería sentir mal es él porque ha actuado como un capullo.