Tu hermana ha perdido la cordura, pero no es culpa suya (¡ni tuya!).
Esta sociedad nos empuja a creer que si no logramos traer bebés al mundo no servimos para nada, somos un fracaso como mujeres. ¡Qué horror!
Es una obsesión tan poco sana, gente que se somete al desgaste físico, emocional y económico de los tratamientos ¡¡más de 3 veces!!! sin pensar que si tanto quieren cuidar de un bebé podrían adoptarlo, la verdad es que me parece que el endiosamiento de la maternidad es lo que trae estas consecuencias.
Entiendo el dolor de tu hermana y su frustración, pero esa manera de ser incapaz de alegrarse por ti y verlo como una competencia creo que es consecuencia de la exageración sobre el tema.