Lo mejor es que vayas allí, lo eches de la casa y así te aseguras de que no pasa nada con tus cosas.
Pocas ceremonias con alguien que no puede entender que la muerte de tu padre te destroce. Así será su relación con el suyo que no puede empatizar… Y precisamente por este hecho dudo que sea verdad que quiere estar toda la vida contigo, para mí es un caradura.
Dale puerta.