Pues yo estoy totalmente de acuerdo contigo. No se tratan de diferencias irrelevantes, como que a tí te pueda gustar una cosa y a él no; se trata de utilizar una palabra creada para invalidar el feminismo, y para tacharnos de locas exageradas por defender nuestros derechos (y que nos pone a las mujeres al nivel de los nazis, tócate las narices). Por no añadir la condescendencia con la que tuvo a bien «explicarte» el por qué utilizaba esa palabra.
Ni caso a los trolls machistas que se cuelan por aquí de vez en cuando. Es importante ponerse firmes con cosas como éstas.