Pues yo entiendo la idea de tu novio pero no entiendo las formas.
Mi pareja y yo también vivimos en un piso de mis padres y fui yo la que decidió que todo lo que fuera mobiliario, era cosa mía. Si algún día se termina la relación, tenemos las cosas ya predecididas. Los muebles se quedan en la casa, porque son mios. Ni se venden para repartir la pasta, ni yo le compro su parte a precio de muebles nuevos, porque ya estarán usados, ni se los lleva, ni los repartimos. El piso es mío y los muebles también. Lo único que compramos a medias fueron los electrodomésticos pequeños, tipo batidora, freidora,… Y textil para el hogar.
Todo esto se hizo cuando empezamos a vivir juntos. Ahora el dinero que tenemos ya es de los dos y cuando algo se rompe, se estropea o queremos algo nuevo, es de los dos.
A mi me parece que es lo correcto.