Hola Sara. Yo pasé por una situación parecida, solo que mi padre aparte de irse y llevarnos de vacaciones con la amante, zurraba a mi madre y a nosotros. Aparecía y desaparecía de nuestras vidas pero nunca se preocupó por nuestro bienestar, educación, si estábamos bien o si nos había atropellado un camión. Tuve que echarle de nuestras vidas una y otra vez y sinceramente, cuando falleció lo único que sentí fue alivio. También venía lloriqueando y diciendo cuanto nos quería. Mi experiencia me dice que lo eches de tu vida sin remordimientos (los que él no tuvo) y sin mirar atrás pero es una decisión muy personal. Valora si te aporta algo y olvídate de lo que piensen los demás. Lo que tú decidas, bien hecho estará. Suerte