Te entiendo, yo me he sentido así al iniciar la relación con mi novio. Era un desastre con mil traumas, miedos, alcoholismo e inseguridades que creía que no merecía nada en la vida. ¿Sabes cúal fue la primera discusión seria con mi pareja? No por abrirme, no por ser yo misma, no por sacar mis defectos y vulnerabilidades, no no. Fue porque le dije en un ataque de complejo «te mereces algo mejor que yo, no quiero ser una carga». Le jodió que dijera eso porque, creyendo que era abnegada y le hacía un favor, en realidad le estaba quitando capacidad de decisión, rechazando su cariño por motivos absurdos y al culpabilizarme de todo estaba bloqueando una comunicación horizontal, abierta y sincera necesaria para tener una buena relación.
Grábatelo a fuego: Ese chico quiere estar contigo, lo ha elegido y tu miedo no es quién para obviarle de la conversación. Cuando dices «es demasiado bueno para mí», estás proyectando lo que piensas de ti y no estás escuchando lo que él te dice. Eso es una actitud, aunque no lo quieras, mucho más egoísta y frustrante para la otra persona que dejarte querer y mostrarte vulnerable. Da igual que tengas una imagen horrible de ti y de tu pasado, te mereces afecto y confianza.
Créeme, la inseguiridad puede hacer mucho mal en tu relación. Si de verdad es importante para ti, déjale estar contigo y déjate estar con alguien. Sois personas humanas, tú con tus defectos y virtudes y él con los suyos, si hasta genocidas que violan los Derechos Humanos pueden tener relaciones y familias, ¿por qué no puedes tener una tú?
Aprende a quererte, de verdad. Hice muchas idioteces y daño a mi pareja por ideas parecidas a las tuyas. Aprendí a quererme y dejar de culparme por existir, eso me hizo mejor persona, mejor pareja y dió un impulso necesario a mi vida. La culpa, el auto-odio y el miedo son formas distorsionadas de narcisismo, no les hagas caso.