Immadura los cojones. A mí también me hubiera jodido, y conociéndome, le hubiera respondido en plan: vaya, gracias, pero podrías haber esperado un poco más y así ya me felicitas el cumpleaños siguiente.
Y mira que soy despistadísima, pero el cumpleaños de alguien que me importa no se me pasa.
Habla con él.