Yo he pasado por lo mismo. No le cuentes las cosas a tu hermana, lo suyo es síndrome del emperador, cuando quiere o no quiere algo se tiene que hacer lo que ella diga o recurre a lo más ruin. Así que no le cuentes nada. Por tu parte ve al psicólogo para que te dé herramientas para que entiendas que las opiniones de los demás acerca de tus problemas no te tienen por qué afectar. Solo tú tienes derecho a juzgarte y sólo para crecer, nunca para sabotearte. Además te ayudará con la fobia social y con la autoestima. Y no le cuentes nada más a tu hermana, es inútil, solo te va a servir para hacerte daño.