Yo viví algo muy parecido con mi hermana. Me amargó la existencia desde pequeña. Lo más bonito que me decía era: ojalá te mueras gorda.
A la que pude me fui de casa, y fue lo mejor que hice.
A los pocos años mi hermana acabó haciendo terapia, pagaba toda su inseguridad y frustración conmigo y los celos que me tenía.
Por suerte siempre he tenido el apoyo de mis padres, así que no puedo ni imaginar como te sientes tu.
Así que hazte un favor y sal de esa casa. Y vive, y sé feliz.