Tienes 23 años, trabajo y la posibilidad de vivir con tu pareja sin necesidad de pagar un alquiler. Tan fácil como hacer tus maletas y mudarte. Tus padres pueden decir lo que quieran, pero no pueden «no dejarte» vivir tu vida. Toma tus decisiones y ya está, les guste o no. ¿De qué tienes miedo?