Yo también lo viví hace un par de años. Pero en mi caso me ayudó verlo como un cambio de etapa, un paso que “hay que dar” y saber que aunque ella lo pasaba mal cuando yo no estaba, entendía y se alegraba de que yo avanzase. Haz planes con ella, puedes reservar una tarde de entre semana fija aunque flexible para hacer algún plan que os guste juntas. Yo he priorizado un trabajo cerca y que me permita ir a comer allí, así les veo casi a diario y me hace muy feliz. Y acabo de volver de estar una semana de vacaciones con ellos. ¡Tu relación con ella no se acaba, solo se transforma!
Mucho ánimo y besos