Hola, me siento muy identificada con tu relato. Mi expareja también tenía diabetes además de ser algo hipocondriaco y nuestra vida sexual acabó por desaparecer entre las inevitables consecuencias de su enfermedad unidas a sus miedos y mi frustración por no estar satisfecha y no querer hacerle daño. Mi consejo: comunicaos lo antes posible, sé empática pues él no puede cambiar los efectos de su enfermedad aunque sí sus miedos, pero también dile cómo te sientes tú, no renuncies a tu deseo. Si es necesario buscad terapia de pareja, en mi caso llegamos ya tarde, con mucho desgaste. Exponed ambos vuestros miedos e inquietudes. Su situación es difícil y es necesario amoldarse muchas veces, pero no te calles si sientes frustración, en mi caso me terminé alejando y desconectando de esa parte tan importante de la relación y me pasó mucha factura a la larga. El humor también ayuda, quitarle hierro a momentos que no salen como planeamos, que él se sienta seguro si la cosa no puede fluir. Y regadlo todo con mucho amor. Mucha suerte.